Antes de tocar el cuadro eléctrico de casa conviene saber qué hace cada uno de sus interruptores. Aunque a simple vista puedan parecer similares, el diferencial, el magnetotérmico y el IGA cumplen funciones distintas y actúan ante problemas diferentes de la instalación. Entender estas diferencias ayuda a interpretar mejor qué está ocurriendo cuando se produce un corte eléctrico, pero no convierte una intervención en el cuadro en una tarea doméstica. Los trabajos sobre una instalación eléctrica deben realizarse con las debidas condiciones de seguridad y, cuando sea necesario sustituir, modificar o ampliar sus componentes, deben dejarse en manos de un instalador autorizado.
La diferencia fundamental entre un diferencial o magnetotérmico está en aquello frente a lo que protegen. El interruptor diferencial está destinado a detectar determinadas fugas de corriente y proteger frente a contactos eléctricos, mientras que el magnetotérmico protege los circuitos frente a sobrecargas y cortocircuitos. Por tanto, no son dos nombres para el mismo dispositivo ni uno sustituye al otro. Forman parte de las protecciones que trabajan conjuntamente dentro del cuadro eléctrico de una vivienda Para entenderlo mejor, primero conviene identificar cuáles son sus principales componentes y qué posición ocupa cada uno.
Índice de contenidos
- 1 Partes del cuadro eléctrico de una vivienda
- 2 ¿Qué es un interruptor diferencial y para qué sirve?
- 3 ¿Qué es un interruptor magnetotérmico?
- 4 Diferencias entre diferencial, magnetotérmico y fusible
- 5 Cuadro eléctrico, potencia y factura de la luz
- 6 ¿Puedo cambiar yo mismo un diferencial?
- 7 ¿Cada cuánto hay que pulsar el botón de prueba del diferencial?
- 8 ¿Cuánto cuesta cambiar un cuadro de fusibles por magnetotérmicos?
- 9 Entender el cuadro también ayuda a tomar mejores decisiones
Partes del cuadro eléctrico de una vivienda
El cuadro eléctrico es el punto desde el que se distribuyen y protegen los diferentes circuitos interiores de una vivienda. Su configuración concreta puede variar según la antigüedad de la instalación, sus características y las protecciones incorporadas.En una instalación doméstica pueden encontrarse, entre otros, los siguientes elementos:
- ICP (Interruptor de Control de Potencia): históricamente se utilizaba para controlar que la potencia demandada no superase la contratada. En suministros con contador inteligente, esta función de control puede estar integrada en el propio equipo de medida.
- IGA (Interruptor General Automático): protege de forma general la instalación frente a sobrecargas y cortocircuitos y permite cortar la alimentación del conjunto de la instalación interior.
- Interruptor diferencial: actúa cuando detecta una diferencia de corriente indicativa de una fuga a tierra superior a su sensibilidad.
- PIA (Pequeños Interruptores Automáticos): son los magnetotérmicos asociados a los diferentes circuitos de la vivienda, como iluminación, tomas de corriente o determinados electrodomésticos.
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), a través de la ITC-BT-17, establece las características generales de los dispositivos privados de mando y protección de las instalaciones interiores o receptoras.[1] El cuadro actual puede incorporar además otras protecciones, como dispositivos frente a sobretensiones. Por ello, el esquema de una vivienda concreta no tiene por qué limitarse a los cuatro elementos anteriores.
Qué es el IGA y qué relación tiene con la potencia contratada
El IGA, o Interruptor General Automático, es una protección general de la instalación. Su función es protegerla frente a intensidades excesivas derivadas de una sobrecarga o un cortocircuito. Su calibre se expresa en amperios (A) y debe estar dimensionado de acuerdo con las características de la instalación. No debe confundirse con la potencia contratada.L
a potencia contratada es un parámetro del contrato de suministro eléctrico, expresado habitualmente en kW. El IGA, en cambio, forma parte de la instalación y tiene una función de protección eléctrica. Esta distinción es especialmente importante en viviendas con contadores inteligentes. El control asociado a la potencia contratada puede realizarlo el equipo de medida, mientras que el IGA continúa teniendo su propia función de protección dentro del cuadro.
Por tanto, cambiar el calibre del IGA no es una forma de aumentar la potencia disponible ni de modificar la potencia contratada. Cualquier modificación de este dispositivo debe responder a las características técnicas de la instalación y realizarse correctamente.
¿Qué es un interruptor diferencial y para qué sirve?
El interruptor diferencial es un dispositivo de protección que compara la corriente que entra en un circuito con la que regresa. Cuando detecta una diferencia superior a su sensibilidad, compatible con una fuga de corriente, desconecta la alimentación para reducir el riesgo asociado a contactos eléctricos y defectos de aislamiento. Esta es una de las diferencias esenciales respecto al magnetotérmico.
En condiciones normales, la corriente que circula por los conductores activos mantiene un equilibrio. Si una parte de esa corriente se desvía por un camino no previsto, el diferencial puede detectar ese desequilibrio y abrir el circuito. La sensibilidad del diferencial se expresa en miliamperios (mA). En las instalaciones de viviendas se utilizan dispositivos de alta sensibilidad como medida de protección complementaria frente a contactos eléctricos, de acuerdo con las condiciones establecidas por el REBT.[1][2]
En el frontal del diferencial suele encontrarse también un botón identificado con una T, la palabra “Test” o una indicación similar. Sirve para comprobar el funcionamiento del mecanismo de disparo mediante una prueba controlada. El diferencial, por tanto, no está diseñado principalmente para detectar que hemos conectado demasiados aparatos simultáneamente. Para las sobrecargas y los cortocircuitos existen las protecciones magnetotérmicas.
Diferencial superinmunizado, cuándo conviene instalarlo
Un diferencial superinmunizado está diseñado para ofrecer una mayor resistencia frente a determinados disparos intempestivos provocados por perturbaciones eléctricas sin renunciar a su función de protección diferencial. Puede resultar especialmente interesante en instalaciones con numerosos equipos electrónicos, fuentes de alimentación, ordenadores, electrodomésticos con electrónica de potencia u otros dispositivos capaces de generar perturbaciones.
Esto no significa que instalar un diferencial superinmunizado sea la solución automática cuando un diferencial se dispara repetidamente. Si existe una fuga real, un defecto de aislamiento o un problema en algún equipo, la causa debe localizarse y corregirse. Sustituir una protección simplemente para intentar evitar que actúe puede ocultar el problema en lugar de resolverlo. La elección del tipo de diferencial debe realizarse según las características de la instalación y de las cargas conectadas. Si los disparos son frecuentes o no tienen una causa evidente, lo recomendable es solicitar la revisión de un instalador autorizado.

¿Qué es un interruptor magnetotérmico?
El interruptor magnetotérmico es un dispositivo destinado a proteger un circuito eléctrico frente a dos problemas fundamentales: las sobrecargas y los cortocircuitos. Su propio nombre hace referencia a los dos mecanismos de disparo que utiliza. La protección térmica responde ante sobreintensidades mantenidas durante un determinado tiempo. Por ejemplo, cuando un circuito soporta una intensidad superior a aquella para la que está dimensionado.
La protección magnética, en cambio, permite una actuación rápida ante intensidades muy elevadas, como las que pueden aparecer durante un cortocircuito. En una vivienda, los PIA del cuadro son interruptores magnetotérmicos que protegen individualmente distintos circuitos. Por eso puede ocurrir que se desconecte únicamente una parte de la vivienda mientras el resto sigue teniendo electricidad.
El calibre de estos dispositivos se expresa en amperios (A) y debe guardar relación con el circuito que protegen, incluyendo la sección de los conductores y las características de la instalación. No debe sustituirse un magnetotérmico por otro de mayor amperaje simplemente porque se desconecte con frecuencia. Si se aumenta el calibre sin comprobar que el circuito está preparado para ello, los conductores podrían quedar incorrectamente protegidos frente a una sobreintensidad. Si un magnetotérmico actúa de forma recurrente, es necesario identificar primero qué está provocando esa situación.
Diferencias entre diferencial, magnetotérmico y fusible
Aunque los tres están relacionados con la protección eléctrica, un diferencial, un magnetotérmico y un fusible no realizan exactamente la misma función.
| Dispositivo | Frente a qué protege | Unidad habitual | ¿Se rearma? | Dónde está en el cuadro |
| Diferencial | Fugas de corriente y protección frente a determinados contactos eléctricos | Sensibilidad expresada en mA | Sí | En el cuadro eléctrico, protegiendo uno o varios circuitos |
| Magnetotérmico | Sobrecargas y cortocircuitos | Calibre expresado en A | Sí | Como protección general o como PIA de cada circuito |
| Fusible | Sobreintensidades | Calibre expresado en A | No; debe sustituirse tras actuar | Principalmente en instalaciones antiguas o en aplicaciones específicas |
El diferencial se diferencia con claridad de los otros dos porque su principio de funcionamiento está relacionado con la detección de una corriente diferencial residual. El magnetotérmico, por su parte, protege frente a sobreintensidades y puede volver a rearmarse después de actuar, siempre que previamente se haya eliminado la causa del problema y sea seguro hacerlo.
El fusible también proporciona protección frente a sobreintensidades, pero funciona mediante un elemento que se funde cuando la corriente supera determinados valores. Una vez que ha actuado, debe sustituirse por otro adecuado. Por esta razón, los antiguos cuadros basados principalmente en fusibles no funcionan igual que los cuadros modernos con interruptores automáticos.
Además, un fusible nunca debe sustituirse por otro de mayor calibre sin comprobar las características del circuito, ni deben realizarse soluciones improvisadas para evitar que vuelva a fundirse. Las protecciones están dimensionadas para limitar riesgos sobre la instalación y sus conductores.
Cuadro eléctrico, potencia y factura de la luz
El cuadro eléctrico también puede generar cierta confusión cuando hablamos de potencia contratada y factura. La potencia contratada determina cuánta potencia puede demandarse del suministro dentro de las condiciones establecidas en el contrato. En instalaciones con equipos de medida inteligentes, el control de potencia puede realizarse desde el propio contador.
El IGA, en cambio, es un elemento de protección de la instalación y su calibre se establece en función de criterios técnicos. No debe interpretarse como un selector para decidir cuántos kilovatios contratar. Esto significa que tener un IGA de un determinado amperaje no implica necesariamente que esa sea la potencia que aparece contratada en la factura. Antes de plantear un cambio de potencia conviene analizar cuánto se utiliza realmente, qué equipos funcionan simultáneamente y cuáles son las necesidades de la vivienda.
Una potencia excesiva puede incrementar la parte fija de la factura sin aportar una utilidad real. Por el contrario, una potencia insuficiente puede limitar el uso simultáneo de determinados aparatos. Por eso, el análisis debe hacerse desde el consumo y las necesidades reales, no modificando las protecciones del cuadro.
También conviene separar dos decisiones diferentes: comprobar si la instalación está correctamente dimensionada es una cuestión técnica; revisar si el contrato y el precio de la energía son competitivos es una cuestión económica. Si el objetivo es pagar menos, reduce tu tarifa de luz comparando las diferentes opciones disponibles con AhorreLuz. Así podrás valorar no solo el precio de la energía, sino también las condiciones de cada oferta antes de realizar un cambio.
¿Puedo cambiar yo mismo un diferencial?
No es recomendable manipular o sustituir por cuenta propia un interruptor diferencial, un magnetotérmico u otros componentes internos del cuadro eléctrico si no se dispone de la cualificación necesaria. Trabajar en un cuadro implica riesgos eléctricos y, además, la protección que se instale debe ser adecuada para las características de la instalación. No basta con comprar un diferencial que físicamente encaje en el cuadro. Hay que tener en cuenta parámetros como su intensidad asignada, sensibilidad, tipo, coordinación con otras protecciones y características de los circuitos.
Una instalación incorrecta puede comprometer la seguridad y provocar que las protecciones no funcionen como deberían. Si un diferencial se ha averiado, se dispara continuamente, no responde correctamente a la prueba o se quiere sustituir por un diferencial superinmunizado, lo adecuado es acudir a un instalador autorizado. El profesional podrá comprobar también si el problema procede realmente del diferencial o si existe una fuga, un defecto en algún receptor o una anomalía en la instalación.

¿Cada cuánto hay que pulsar el botón de prueba del diferencial?
El botón de prueba permite comprobar que el mecanismo del interruptor diferencial es capaz de dispararse. Al pulsarlo se genera internamente una condición que provoca el desequilibrio necesario para que el dispositivo actúe. Si funciona correctamente, el diferencial debe desconectar la alimentación de los circuitos que protege.La periodicidad de esta comprobación debe seguir las indicaciones del fabricante del dispositivo instalado.
Muchos fabricantes incluyen en el propio aparato o en su documentación una recomendación de prueba periódica, por lo que conviene respetar específicamente la frecuencia indicada para ese modelo. Para realizar la prueba deben seguirse las instrucciones del fabricante y tenerse en cuenta que los circuitos protegidos quedarán temporalmente sin alimentación. Esto puede afectar a ordenadores, electrodomésticos, relojes, sistemas electrónicos u otros equipos conectados.
Si al pulsar el botón de prueba el diferencial no dispara, no conviene desmontarlo ni intentar repararlo. Debe revisarlo un profesional. El botón de prueba tampoco permite verificar por sí solo todos los parámetros eléctricos de la instalación. Un instalador dispone de equipos específicos para comprobar tiempos de disparo, corrientes diferenciales y otras características de las protecciones.
¿Cuánto cuesta cambiar un cuadro de fusibles por magnetotérmicos?
No existe un precio único para sustituir un antiguo cuadro de fusibles por uno con magnetotérmicos. El coste depende de numerosos factores: número de circuitos, estado del cableado existente, tamaño y características del nuevo cuadro, protecciones necesarias, mano de obra, necesidad de adaptar otros elementos y posibles deficiencias detectadas durante la intervención. No siempre se trata simplemente de retirar los fusibles y colocar varios interruptores automáticos en su lugar.
En una instalación antigua puede ser necesario comprobar el estado y sección de los conductores, la puesta a tierra, la distribución de circuitos, las protecciones existentes y la adecuación general de la instalación antes de decidir qué cuadro debe instalarse. También pueden ser necesarios dispositivos que no existían en instalaciones antiguas, como determinadas protecciones diferenciales o frente a sobretensiones, en función de las características de la instalación y de las exigencias aplicables. Por este motivo, cualquier precio debe considerarse orientativo hasta que un instalador autorizado revise la vivienda y determine el alcance real de los trabajos.
A la hora de solicitar presupuesto, es conveniente que incluya claramente el material utilizado, las protecciones que se van a instalar, la mano de obra y, cuando proceda, las actuaciones adicionales necesarias para adecuar la instalación. Elegir exclusivamente la propuesta más barata sin conocer qué incluye puede generar comparaciones engañosas. Dos presupuestos distintos pueden contemplar intervenciones técnicamente muy diferentes.
Además, si la vivienda conserva un cuadro de fusibles antiguo, puede ser una buena ocasión para revisar el conjunto de la instalación. El objetivo no debería ser únicamente disponer de un cuadro más moderno, sino comprobar que los circuitos y sus protecciones son adecuados.
Entender el cuadro también ayuda a tomar mejores decisiones
El diferencial o magnetotérmico no cumple la misma función. El diferencial detecta determinadas fugas de corriente, mientras que el magnetotérmico protege los circuitos frente a sobrecargas y cortocircuitos. El IGA proporciona una protección general de la instalación y los PIA protegen circuitos concretos. Los fusibles, aunque todavía pueden encontrarse en instalaciones antiguas y determinados equipos, no se rearman después de actuar.
Conocer estas diferencias permite entender mejor el cuadro eléctrico, pero cualquier modificación de sus componentes debe realizarse con criterios técnicos y de seguridad. Y si lo que quieres es actuar sobre otro de los factores que afectan a tu factura, en AhorreLuz puedes comparar tarifas eléctricas y comprobar qué alternativas se ajustan mejor a tu suministro. ¿Hace cuánto que no revisas tanto las protecciones de tu instalación como las condiciones de tu tarifa de luz?